El día 1 de Diciembre expira el plazo para que la empresa, que acumula una deuda reconocida de 42 millones de euros, pueda seguir adelante. Sin acuerdo entre los diferentes grupos políticos de la institución provincial, la liquidación de la misma supondrá la pérdida de empleo de una plantilla de 60 trabajadores. Pero no son las únicas consecuencias, Francisco José Mañas, uno de los representantes de los trabajadores, aseguraba a la Cadena SER que: "son 60.000 los usuarios que se verán afectados, además de los 150.000 vecinos de la Comarca del Levante que podría sufrir cortes en el suministro".
En este sentido, Mañas recuerda que: "a la deuda reconocida hay que añadir los 20 millones de euros de la disolución de la entidad, lo que supondría un coste de 60 millones del que la mayor parte irá a Diputación, como propietaria del 52% de las acciones de Galasa".
Últimas horas para poder salvar a la empresa de suministro de agua de la liquidación.
Comentarios
Publicar un comentario