El pasado viernes tuvo lugar la Santa Misa en honor al Cristo de la Misericordia, en su hogar habitual, la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Estuvo oficiada por Francisco Pozo Oller, acompañado por hasta catorce párrocos de la provincia. Allí mismo, el alcalde de Vera, Félix López hizo entrega a la santa talla de la Medalla de Oro de la Ciudad. La colocó a sus pies, tras haber entregado previamente al Hermano Mayor de la Real y Venerable Hermandad de San Juan Evangelista y Cristo de la Misericordia el diploma extendido en artístico pergamino, conteniendo de forma sucinta los motivos que justifican la concesión de la Medalla.
Después, tuvo que celebrarse dentro del propio templo el vía crucis que estaba previsto realizarse en procesión por las calles del municipio, por culpa de la lluvia. Más tarde, cuando la meteorología lo permitió, el Santo Cristo fue trasladado a la Casa Hermandad de San Juan Evangelista y Cristo de la Misericordia.
Desde allí comenzó ayer la salida extraordinaria, tras una oración comunitaria oficiada por el párroco de Vera, Carlos Fortes. Abriendo la procesión estuvo la Agrupación Musical Virgen del Carmen de Dúrcal. Tras ellos, veintiocho hermandades no quisieron perderse la celebración y acompañaron portando sus estandartes. Estuvieron presentes las cofradías de Vera y de diferentes municipios como Canjáyar, Pulpí, Albox, Garrucha, Almería o incluso llegados de la provincia de Murcia.
Tras las hermandades, desfiló el Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil, junto a la banda de cornetas y tambores d los jóvenes Guardias Civiles de Valdemoro.
Acompañaban con su música el desfile de decenas de mujeres en mantilla. Después se encontraban las diferentes autoridades del municipio de Vera. Guardia Civil, equipo de Gobierno, con el alcalde en cabeza, y tras ellos, el párroco.
Cerrando esta larga procesión, el Santo Cristo de la Misericordia a hombros de los 64 portadores, más otros 60, invitados por la hermandad en representación de todos los que lo han portado en los últimos 21 años. El acompañamiento musical lo puso la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Pasión, llegados desde Linares.
Tras unas cuatro horas de procesión por las principales calles del municipio, el Cristo de la Misericordia volvió a la Casa Hermandad. Una celebración digna de los cuatro siglos que lleva en casa, con los veratenses.
El paso procesionó por las calles en el día grande de los actos de conmemoración del IV Centenario de su llegada Portó en la campana la Medalla de Oro de la Ciudad de Vera
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