Los inversores globales llevan un tiempo ya hablando de la desaceleración de la economía china, pero el país asiático crece a tasas del 6,7%. Ahora les preocupa la caída de la bolsa, que se acerca al 20% desde sus máximos de enero, así como la depreciación del yuan que se deja un 9% frente al dólar desde marzo, y alrededor de un 3,5 % respecto a la cesta de divisas de referencia.
China está últimamente en los titulares de los medios de comunicación por la guerra comercial con Estados Unidos que ha comenzado Donald Trump. El país norteamericano reclama un reequilibrio de las relaciones comerciales con China que pase por todo lo que signifique una reducción del déficit estadounidense. Como explican los economistas consultados por Vestle, China es el mayor exportador a EE.UU. con una cuota del 23% del total de las importaciones.
A finales de enero, Trump impuso aranceles sobre las lavadoras y paneles solares. Posteriormente sobre el acero y el aluminio, y a principios de mes ha introducido nuevas tarifas del 25% sobre productos chinos valorados en 34.000 millones de dólares. Además, se espera que a finales de agosto se expandan aranceles a otros bienes sobre un valor de 16.000 millones y, en septiembre, entrarán en vigor impuestos del 10% sobre 6.031 nuevos productos con un valor aproximado de 200.000 millones, recuerdan a Vestle.
Sin embargo, EE.UU. ha evitado introducir gravámenes sobre productos especialmente sensibles como ropa, teléfonos móviles y ordenadores ante la dificultad de sustituir las importaciones chinas. El impacto de lo anunciado sobre el PIB Chino será de un -0,65% hasta 2020, mientras que la economía estadounidense, aunque en menor medida también se resentirá.
Por todo ello, se abre un periodo de incertidumbre para los inversores en el corto plazo que pondrá a prueba las plataformas de trading online, porque sólo las mejores como es el caso de la app de Vestle- podrán seguir el ritmo de los traders con la volatilidad que se avecina.
Por un lado, habrá que seguir de cerca las nuevas idas y venidas de las negociaciones entre EE.UU. y sus socios. Por otro, habrá que leer las noticias que lleguen desde China y hagan referencia al cambio del modelo económico de crecimiento de su economía, pues es el verdadero motivo de la desaceleración.
Las opiniones recogidas por Vestle señalan que las autoridades chinas llevan tiempo tratando de relajar una importante parte de las medidas implementadas durante los últimos años, para adaptar el cambio de modelo de crecimiento de su economía y enfocarla hacia el consumo interno.
Un buen ejemplo de ello, indican, ha sido la disminución de la capacidad de crédito y del ritmo de crecimiento de la inversión estatal en activos fijos, o la desaceleración de la masa monetaria. Y conviene recordar que este enfriamiento auspiciado por el gobierno chino se ha acrecentado destacablemente desde octubre, cuando Xi Jinping se garantizó la permanencia en el poder para largo plazo. Por ello, los economistas reiteran a Vestle que esto poco tiene que ver con las tensiones comerciales.
(La voz de Almería)
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