Aunque desconocen la causa de esta invasión, sospechan que está relacionado con la fuente o estanque que se construyó en el centro de la Rambla, a la altura del malecón Fernández Caballero, que se encuentran en una precaria situación.
Abandono
Una inspección y unas fotografías realizadas por los propios vecinos ponen de manifiesto la pésima situación de conservación en la que se encuentra este estanque. Las aguas que acumulan tienen un aspecto negruzco y la lámina de agua se encuentra ocupada en su superficie por todo tipo de hojas y flores en estado de putrefacción.
La parte más baja del estanque (que no se aprecia en la foto) está seca y con las rejas del fondo semiabiertas, lo que a su vez se convierte en un peligro para los niños que suelen jugar en la zona. Uno de los vecinos afirma que hace ya tiempo que los servicios de mantenimiento y de limpieza no acuden para limpiar esta fuente.
Criadero
En esas condiciones, el estanque o fuente se ha convertido en un criadero de mosquitos y los insectos buscan refugio tanto durante el día como durante la noche en las casas de los alredeedores, los pasillos, las escaleras y los espacios comunes.
El insecticida se ha convertido en el único aliado posible ante la abundancia de estos insectos que están fastidiando a los vecinos. Estos muestran su indignación y apuntan que si en los alrededores viviera alguno de los políticos que tienen que solucionar el problema, “seguramente ya estaría solucionado”.
Se trata de barrios muy poblados que empiezan a estar hartos de la dejadez ante un problema que “sufrimos todos los días y a todas horas; ya es hora de que le pongan solución porque el vrano no ha hecho más que empezar y esto está yendo a peor”.
Piden que los servicios municipales tomen nota de sus quejas y se pongan manos a la obra para reparar la fuente que está en el origen de los problemas de mosquitos, y para fumigar toda la zona afectada para acabar con la plaga que sufren en la actualidad y según afirman, “desde hace varias semanas”.
Las palomas
Pero los desvelos de los vecinos de esta zona de la capital no terminan con los mosquitos ya que, según explican, hay una enorme proliferación de palomas que, como en el caso de los insectos, están provocando numerosos problemas.
En este caso apuntan a la responsabilidad de algunos vecinos que se dedican a alimentar a las palomas con pienso, pan duro y todo tipo de alimentos. Afirman que les ha recriminado su actitud, “pero no hacen ni caso y están provocando que esta sea una zona infestada de palomas”.
Alimentadores
Se quejan de que esos “alimentadores” buscan zonas alejadas de sus propios domicilios para echar de comer a las aves, y suponen que lo hacen así precisamente para alejarlas de sus propias casas, porque lo cierto es que la proliferación de palomas se ha convertido en un problema.
Entre las consecuencias de esa otra invasión está el hecho de que los vecinos no pueden tender la ropa al aire libre, puesto que la cantidad de palomas es tan grande, y se posan en cualquier sitio, que hacen que la ropa tendida quede con frecuencia sucia y haya que volver a lavarla.
Numerosos vecinos han apuntado también al hecho de que la gran colonia de palomas que se ha asentado en este barrio almeriense genera problemas de insectos. Hablan sobre todo de la presencia creciente de garrapatas que se han encontrado incluso en el interior de las viviendas, o de pulgas que se pillan después de dar un paseo por el parque de la Rambla.
Los vecinos piden la intervención urgente de los servicios municipales
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