Poco después del mediodía de hoy se cumplirán justo los dos años en los que Luis Rogelio Rodríguez-Comendador entregaba el bastón de mando de la ciudad a quien él eligió como sucesor, Ramón Fernández-Pacheco. Comenzaba entonces su periplo al frente del Ayuntamiento de la capital en un primer año en el que el principal trabajo consistió en darse a conocer y en un segundo en el que ha ido imponiendo su impronta en el equipo de trabajo y en el que ha ido moviendo sus piezas -los concejales que le acompañan en este viaje y que él no eligió- para conformar el rompecabezas de la ciudad que dice tener claro en su cabeza para el futuro.
Ayer Fernández-Pacheco, con café de por medio, decidió hacer balance de estos dos años de gestión afirmando que en este tiempo “se han sentado las bases de un proyecto de ciudad muy definido” que tiene que materializarse en este año sin perder de vista en ningún caso las elecciones municipales de 2019, para las que es de momento el único candidato confirmado.
Hace un balance positivo del trabajo realizado, y aunque no lo dijo en su exposición de logros, sí que reconoció que hay puntos en los que mejorar como “responder a las demandas de la gente con más celeridad” considera que “su” Ayuntamiento “nunca es lo suficientemente cercano y ágil”.
Con el discurso aprendido fue desgranando uno por uno los proyectos hechos y los que están por llegar, y escondido entre el balance el anuncio de una nueva reducción de impuestos. En este caso la apuesta que realiza el alcalde pasa porque “antes de final de año se apruebe la exención total del pago de la tasa de basura para los garajes y trasteros” así como “una reducción para la construcción de invernaderos” para facilitar su implantación en la ciudad.
En el recorrido por los proyectos ubicó como el más importante el desarrollo del puerto-ciudad. Reconoció las tensiones de los últimos tiempos por la actuación sobre el Cable Inglés y afirmó: “Llega el momento de que nos retratemos y creo de verdad que la Junta de Andalucía lo va a hacer” y recuerda su empeño en que estuvieran “pero que estén para sumar”.
Cable
De momento la primera actuación la asumirá en solitario el Ayuntamiento, la de la remodelación del Cable Francés para lo que van a pedir “la cesión y poner en valor este bien patrimonial, porque se puede hacer digan lo que digan” (refiriéndose a la postura de la administración autonómica ante la remodelación del Cable Inglés).
Destacó la importancia de la desaparición del paso a nivel de El Puche por ser “la primera obra del soterramiento tras 30 años de estar oyendo hablar del tema” y espera que a mediados de 2018 haya obras ya que la licitación será en diciembre.
También antes de que acabe el año espera que se liciten las obras del Paseo Marítimo, del que quedará el puente que cruza el río. Dice Fernández-Pacheco que cuando arranque la obra volverá a cogerse la maleta y lo reivindicará en Madrid. Y es que desde su llegada a la Alcaldía tiene la maleta hecha y de momento, desde Madrid parece que le está respondiendo con la estación, el paso a nivel, el paseo marítimo o los EDUSI que pueden marcar en gran medida la situación de la ciudad de cara a los próximos comicios municipales.
Casco Histórico
Un lugar destacado le dedicó también al desbloqueo del PERI de San Cristóbal o a la actuación prevista en el entorno de La Alcazaba que considera fundamental para revitalizar la zona “cambiando la imagen desde la Puerta de Purchena hasta los pies del propio monumento” o las actuaciones en Ledesma o Regocijos.
Cree imparable la obra de la Plaza Vieja, y aunque se ha decidido a que “no haya ni una pelea más” con la Junta por el PGOU no se atreve a dar fechas para su aprobación. Con respecto al empleo, a pesar de que no han elaborado ningún plan propio, habló de la bajada del paro y de los 2.000 puestos de los nuevos centros comerciales.
Críticas
La oposición por su parte no hacen el mismo balance. De hecho el portavoz socialista, Juan Carlos Pérez Navas, afirma que es “el alcalde-maquetas” que presenta pero no materializa y cree que pasará a la historia por su “descoordinación, la de la falta de ganas en el día a día para dedicarse a la ciudad”.
Por su parte el portavoz de Cs, Miguel Cazorla, cree que en estos dos años aún no se ha quitado el lastre de las herencias del anterior alcalde, algo que dice no entender. Esto a pesar de que de momento apoya su gestión.
Para Rafael Esteban, portavoz de IU, cree que se preocupa mucho por la imagen mientras “el desempleo crece, así como la desigualdad entre los barrios”.
(La voz de Almería)
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