Desde hace años, es habitual encontrar cuando se aproxima el Día Internacional de las personas con discapacidad -que se celebra el próximo 3 de diciembre- a alumnos que se ponen en la piel de quienes tienen problemas de movilidad funcional. La idea, desarrollada por el área de Atención a la Diversidad Funcional e implementada por estudiantes de Magisterio o Psicología, quiere que estos jóvenes empaticen con las dificultades que encuentran quienes, como ellos, estudian en la UAL pero tienen dificultades de visión o van en silla de ruedas. “Queremos que se sensibilicen con la gente con la que se cruzan a diario por los pasillos, que les comprendan mejor y atiendan sus necesidades”, contaba ayer Pilar Sánchez, delegada del rector para la Atención a la Diversidad Funcional. Este curso, la UAL cuenta con 200 alumnos con alguna discapacidad declarada.
La cifra puede parecer pequeña en comparación con el total de los estudiantes matriculados, alrededor de 14.000, pero está en la línea con la que existe en el resto de las universidades. Aún así, el objetivo es que estos alumnos se sientan integrados, al tiempo que se visibilizan las barreras a las que todavía tienen que enfrentarse.
Talleres y cursos
Hasta el próximo viernes, el campus acogerá una serie de actividades para sensibilizar sobre discapacidad. Ayer fue un taller de ceguera: alumnos se colocaron un antifaz y recorrieron el campus, espacios por los que habitualmente transitan sin dificultad, ayudados por un guía.
Hoy por la mañana, un alumno con síndrome de Asperger contará su experiencia para acabar con las ideas erróneas sobre esta afectación, incluida dentro de los trastornos de espectro autista y por la tarde se celebrará otro taller sobre baja visión. A lo largo de la semana se celebrará un taller titulado “Pintar sin manos”, se hablará de las dificultades de las mujeres con discapacidad en colaboración con el IAM. Igualmente, se abordará el lenguaje de signos y se cerrará con un partido de fútbol inclusivo, entre el equipo de la UAL y los integrantes de dos cursos de personas con discapacidad intelectual, uno con ‘A toda vela’ y otro patrocinado por la Fundación ONCE con la colaboración de Asalsido.
Solo 50 alumnos han pedido ayuda
De los referidos 200 alumnos con discapacidad, el área de Atención a la Diversidad Funcional trabaja con medio centenar, aquellos que solicitan el apoyo de la UAL. Luego los hay que o bien no declaran la discapacidad o no desean que se les ayude. Esos 50 expedientes suponen atención individualizada por parte de la UAL, siempre con un único objetivo, el de la igualdad: “El conocimiento mutuo es el primer paso para eliminar prejuicios y para que la inclusión será una realidad”, señala Pilar Sánchez, responsable del área en la Universidad.
(La voz de Almería)
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