Pocas novedades hubo en una convocatoria de urgencia realizada ayer por el delegado del Gobierno en Andalucía. Antonio Sanz únicamente informó este lunes de que se mantendrá el dispositivo de seguridad en Cortijos de Marín, barriada roquetera en la que en la madrugada del 25 de diciembre murió apuñalado un ciudadano de Guinea Bissau, e insistió una y otra vez en que los hechos no tuvieron un componente xenófobo. Sobre la detención de los autores materiales de la muerte, nada se dijo.
"La situación en estos momentos es de control y normalidad, desde las diez de la noche del día 25 no ha habido ningún tipo de incidentes que pueda tener que ver con los hechos", insistió Sanz tras censurar a aquellas voces que "prosiguen con un mensaje de alteración en la ciudad". Sin señalar directamente a nadie, el delegado instó a "ser veraz" y mantuvo que "estamos ante hecho puntual, que en nada puede compararse con otras situaciones, ni entenderse o enmarcarse en ámbitos de xenofobia", sino dentro de "lo que calificamos de delincuencia".
El portavoz del Gobierno en Andalucía reiteró una y otra vez que estos altercados se pudieron producir "en cualquier sitio", subrayando que Roquetas de Mar "es una ciudad ejemplar" en la que viven personas de 110 nacionalidades, "acostumbradas a convivir de forma pacífica, normal y evidentemente no exenta de cualquier situación que pueda producirse en cualquier población.
En cuanto al dispositivo de vigilancia en sí, en el que participan un centenar de efectivos de la Comandancia de Almería y los puestos de Roquetas y Aguadulce, junto a Grupos de Reserva y Seguridad, (GRS), procedentes de Madrid, Sevilla y Valencia, Sanz apuntó que se mantendrá activo "para garantizar la seguridad, la convivencia en la población y para garantizar el cumplimiento de la ley, que tiene que cumplir todo el mundo y nadie puede tomársela por su mano y saltársela".
En este sentido, el delegado ha recalcado que "desde el principio se tomaron todas las medidas de seguridad con la incorporación de diferentes unidades, de grupos especiales de la Guardia Civil", a los que ha felicitado, añadiendo que "en paralelo trabajamos en un contacto constante y permanente con asociaciones de inmigrantes y diferentes ONG que trabajan con estos colectivos y que cumplen una función importante para garantizar la mejor convivencia y mejor integración social".
A pesar de todas sus declaraciones, Sanz declinó entrar en detalles en lo que se refiere al autor o autores del homicidio. Insistiendo en que "se están comparando los hechos con otros hechos de otras épocas, que no son comparables en absoluto", zanjó este asunto tras afirmar que "forma parte de la investigación y no puedo adelantar el sentido o los avances de la misma, porque hay que dejarla en manos de los profesionales".
Por último, aseguró que su administración tiene "la voluntad de seguir avanzando para que existan políticas de integración social porque ya las venimos desarrollando, y en algunos casos, con éxitos importantes".
Comentarios
Publicar un comentario