Que las bicicletas están de moda ya prácticamente no se le escapa a nadie, pero tal es así, que esta fiebre por las dos ruedas ya se está haciendo notar también en la economía de la capital.
La nueva red de carril bici en Almería está culminada desde principios de este mes de septiembre, un total de 35,5 kilómetros de red que han abierto un abanico muy importante para los amantes de la bicicleta, para los que aún no lo son pero a los que ya le pica la curiosidad pero, lo más importante, como una ciudad que cuenta con infraestructuras para la movilidad sostenible.
Ya antes de que culminara el carril, en torno a primeros de año, se viene dando un fenómeno que tiene a la bici como protagonista. Si en 2013 fue el 'running', que no es otra cosa que correr por la calle, pero las modas son las que acuñan los términos, desde finales del año pasado e inicios de 2015 ha sido el ciclismo el que está calando hondo entre los almerienses.
Este hecho se refleja en la venta de bicicletas, donde las tiendas especializadas están haciendo su particular agosto, aunque este repunte no está siendo tan alto como cabía esperar dado el importante volumen de amantes de este deporte que ahora se pueden ver por la calle comparando con hace unos meses. El motivo no es otro que la crisis económica. Las cosas están como están y el poder adquisitivo de las familias sigue aún muy mermado, por lo que muchos se las están ingeniando para hacer realidad su nueva afición o retomarla.
"Sí que se está notando la venta de bicicletas en estos momentos. Nosotros no llevamos mucho tiempo instalados, pero en enero hubo un cambio significativo, explican desde la tienda especializada Oliver Bikestore, que cuenta con un amplio repertorio de bicis para todos los perfiles, desde amateur a profesionales en el barrio Colonia de Araceli. Además de ese aumento de ventas, aunque no importante, si significativo, cada vez son más los clientes que acuden al punto de venta para conocer modelos y ver posibilidades. El interés crece, y lo sigue haciendo.
Por otro lado está el hecho más recurrente desde que esta moda se afianzó en la capital: el reciclaje. "Nos vienen muchos clientes pidiéndonos recambios y, más que ventas, que también, lo que estamos haciendo es muchos servicios de taller para poner a punto bicicletas antiguas", revelan desde Navarro Hermanos, tienda ubicada en avenida Nuestra Señora de Montserrat.
Hay veces en las que algunas aficiones pueden ser algo costosas, caso de la bicicleta y, por eso, ha sido muchos los que han optado por sacar del trastero las antiguas y ponerlas a punto para comenzar a disfrutar de las particularidades de este deporte, en el que el aire libre y la posibilidad de viajar por la ciudad con comodidad está haciendo que cada vez gane más adeptos.
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