Los padres de los alumnos que estudian en el colegio José Díaz Díaz de Pechina -este curso, 380 escolares desde Infantil hasta sexto de Primaria- han iniciado una campaña de recogida de firmas para exigir a la administración la reforma inmediata del centro, que va a cumplir 75 años de servicio público.
Entre las numerosas reclamaciones que hacen los firmantes del escrito está la separación real del aula matinal del comedor escolar, ya que en la actualidad ambos servicios se prestan en el mismo espacio. Solo unas estanterías sirven de división en una sala que, además, carece de climatización (no tiene ni calefacción ni aire acondicionado). Según se cita en la misiva que han presentado los padres, “cuando nuestros hijos terminan de utilizar el comedor a mediodía, salen al patio haga frío o calor porque los monitores deben seguir con sus tareas organizativas”.
Por otra parte, el colegio carece de espacios libres con sombra o techados y tampoco tiene gimnasio, que dejó de utilizarse para “reciclar” ese espacio como aula matinal y comedor cuando el colegio incorporó, hace ahora cuatro años, estos dos servicios.
Sin espacio
El centro también carece de un espacio físico donde los alumnos puedan desarrollar distintas actividades extraescolares (como clases de pintura o manualidades) que requieran una sala específica.
Ahora, los escolares realizan estas actividades en sus aulas o incluso en el espacio compartido por el comedor y el aula matinal. Los padres de los alumnos del CEIP José Díaz Díaz han pedido una reunión urgente con la delegación provincial para dar solución a los problemas que denuncian y piden medidas que resuelvan la “inquietud” y “malestar” por la “calidad del servicio que reciben nuestros hijos”, según se recoge un escrito al que ha tenido acceso LA VOZ DE ALMERÍA.
Igualmente, reclaman una reforma y ampliación del colegio para que se habiliten por separado los servicios de aula matinal y comedor, que se establezca un espacio con sombra en el patio para que los niños puedan jugar fuera en las horas de más calor y que se acondicione tanto un espacio que sirva como gimnasio como un aula específica para las actividades extraescolares. “Nuestros hijos no tienen gimnasio físico para realizar parte de la materia de educación física. El gimnasio actual es un contenedor de obra donde se guardan los balones o las colchonetas”, apunta Jesús López, uno de los padres afectados.
La antigüedad del centro se nota también en la falta de adecuación del colegio a la normativa de accesibilidad, de la que también carece, o de medidas de seguridad, que tampoco existen. Por faltar, faltan hasta colchonetas para los niños del aula matinal. Solo hay dos, según denuncian los padres: “Llevé a mi hija a las siete y media de la mañana y se tuvo que quedar tumbada en un banco del patio”.
(La voz de Almería)
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