Se cambiará completamente la fuente de los 102 pueblos con la colocación de un géiser de agua dulce, que podrá alcanzar los 15 metros de altura cuando no haga viento para mover el agua y que no quede estancada. Ésta será recogida en un vaso central a ras del lecho de la rambla y alrededor se pondrán círculos concéntricos de acero corten. Además se pondrán en marcha dos cortinas de agua de 34 y 44 metros que evitarán que se pueda bajar a hacer actos vandálicos.
Ver para creer
Tras tantos intentos habrá que esperar para comprobar si este proyecto da resultado pero hasta el propio alcalde, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, espera a ver para creer afirmando que es "como santo Tomás, cuando meta el dedo creeré, porque son tantas las intentonas que hemos hecho que ésta podría ser una más, pero me aseguran que no".
Confía en que dé resultado, asegura el alcalde que es el complemento a otros trabajos ya realizados, y espera que sea la solución definitiva que llega después de que la Fiscalía ordenara arreglar los malos olores en la parte baja de la Rambla tras la denuncia de Izquierda Unida.
El proyecto supone una inversión de 234,405 euros que paga directamente la concesionaria porque era parte de su oferta, y pretende ser el punto y final a los malos olores.
El alcalde reconoce que tendrá que "ver para creer" el enésimo intento de solución para eliminar la pestilencia
Comentarios
Publicar un comentario