‘Asesino de políticos’. Esto pudo leerse ayer en letras verdes sobre una furgoneta oscura que recorrió el centro de Almería. Es la original forma de promoción a través de la que Fernando López del Oso está dando a conocer su última novela, publicada por Stella Maris.
La primera reacción de la gente al cruzarse con la peculiar furgoneta es mirarla con estupefacción. Automáticamente sacan el móvil y se hacen una fotografía para buscar después de qué se trata y descubrir que es un libro. “Las muestras de simpatía son continuas: pitidos en la carretera, pulgares arriba, sonrisas, ‘selfies’ y de todo”, explicaba ayer el autor en una entrevista en la Librería Picasso de Almería.
En el capítulo de excepciones destaca el caso de Asturias. En el marco de esta gira a la antigua que López del Oso está llevando a cabo por toda España -en el marco de la cual visitará 21 ciudades en 21 días-, desde un partido político de Oviedo dieron sus quejas a la Policía al sentirse amenazados por el lema que luce la furgoneta. Finalmente todo se quedó en una anécdota más de una larga lista.
Marketing aparte, el título de ‘Asesino de políticos’ no sólo hace referencia a un personaje de este ‘thriller’, sino que además es el ‘leitmotiv’ de la historia. “Casi diría que el propio asesino es el político corrupto que desencadena su propia caída. Lo que yo hago es contar esa caída”, apuntó.
Ficción y realidad
La novela transcurre en un país que si bien es imaginario tiene elementos que recuerdan de forma sospechosa a la realidad con una crisis económica terrible y una sociedad cada vez más exprimida, que mira a la clase política con recelo por su pérdida de contacto con la realidad.
“Existen elementos en común, pero yo decidí tomar distancia yendo a lo universal, a la esencia de las cosas. Así, empecé a escribir cuando estaba un partido en el Gobierno y terminé cuando había otro y a lo mejor la segunda edición llega cuando haya un conglomerado de partidos. Lo interesante es que la novela puede ser perfectamente entendida por un lector de Italia, Grecia, España o Portugal”, expuso.
Uno de los personajes fundamentales de la trama es el inspector De Soto, a quien el ministro de Interior encarga investigar el tercer asesinato de un político de segunda o tercera fila que tiene a la Policía despistadísima.
Por suerte, la situación límite que se plasma en ‘Asesino de políticos’ difiere mucho de la España de hoy. “Me preocupaba explorar esta historia porque parecía que nos dirigíamos a esa misma situación en la que todo explota. Afortunadamente, nosotros hemos encontrado una vía y nos alejamos del escenario del asesino”, valoró.
Una furgoneta que no deja indiferente
La furgoneta de ‘Asesino de políticos’ no deja indiferente allá donde va. En los varios miles de kilómetros que Fernando López del Oso lleva sobre el asfalto ha vivido anécdotas de todo tipo, aunque la tónica general es que la gente y también los políticos se lo tomen con sentido del humor.
“Parte de la buena acogida reside también en que la gente es capaz de diferenciar entre un entretenimiento literario, que es lo que es esto, y un asesino real”, reflexionó el autor.
“Algunos me preguntan para cuándo el ‘Asesino de banqueros’, pero todavía no sé ni si tendrá segunda parte”, concluye.
‘Asesino de políticos’, la última novela de Fernando López del Oso, recorre el país en una furgoneta
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