En realidad la explicación era muy sencilla, y así lo hizo saber José Manuel Navarro, encargado municipal de las inscripciones matrimoniales y parejas de hecho, preguntado por LA VOZ: “La razón está en que el programa informático de expedientes matrimoniales de los juzgados lleva dos semanas estropeado; así que el lunes nos llamaron para pedirnos que oficiáramos aquí las bodas”. Y fue casi de un día para otro. “Quisieron esperar hasta el miércoles por si lo solucionaban, pero al ver que no era así, ayer (por el jueves) nos confirmaron que vendrían doce parejas a casarse”, cuenta.
Volcados
Y el Ayuntamiento preparó todo lo necesario para que todos ellos pudieran por fin hacer oficial su matrimonio. “El procedimiento es distinto en los juzgados y en el Ayuntamiento”, explica Navarro, “allí es muy rápido, en apenas unos minutos se completa el expediente a través del ordenador. Aquí sin embargo los expedientes son a mano y hay una ceremonia más larga, es lo curioso del caso”.
Una circunstancia que no impidió que el consistorio aceptara acoger la multitudinaria sesión de bodas civiles. “Es algo que forma parte del propio espíritu del Ayuntamiento de Roquetas. Estamos a disposición cien por cien, todos los días del año, para las parejas que quieran contraer matrimonio. Pueden elegir día, espacio -salón de plenos o Castillo de Santa Ana-, qué concejal quieren que les case...”, subraya el responsable. “El propio alcalde ha dado instrucciones en este sentido porque se entiende que es algo muy importante para los roqueteros y beneficioso para el municipio”.
Navarro se refiere sobre todo a las bodas más ceremoniosas, que comienzan a partir del próximo mes y son muy frecuentes en las tardes de verano. “En el caso de las que tienen lugar en el Castillo de Santa Ana, son celebraciones con 200 o 300 invitados, que se alojan en los hoteles, conocen Roquetas...” Incluso ha habido casos de contrayentes extranjeros que han llegado a fletar un avión con invitados. “El año pasado hubo un chico italiano que lo hizo con su familia, ¡cómo nonos vamos a volcar con las bodas!”, mantiene.
Los matrimonios en los que uno de ellos es extranjero, e incluso los dos, son bastante comunes. En el caso de ayer, Navarro destaca la boda de un hombre español de origen africano con una mujer de Guinea Conakry. “Cuando hemos acabado, la madre de la novia nos ha abrazado a la teniente alcalde y a mí, muy agradecida y expresando el deseo de que su hija y yerno sean muy felices”. Fue el detalle más emotivo de la mañana, mientras que en los pasillos del Ayuntamiento, las familias que estaban a la espera contagiaban el ambiente de fiesta y alegría: “Ha sido un encuentro muy amable, muchos se conocían ya porque habían coincidido en los juzgados”, dice Navarro.
Nueva ley
En total, a lo largo del año, se celebran “entre 100 y 150 matrimonios” en el Ayuntamiento. En 2014 fueron 96, 108 en 2013 y 147 en 2012. Algunas de ellas con contrayentes del mismo sexo, “aunque el porcentaje es todavía pequeño”. Navarro también adelanta que a partir de julio se podrán oficiar en las notarías, “y los expedientes completos se harán en el lugar donde se celebren, porque hasta ahora todos tienen que pasar por el juzgado en algún momento”.
Lo usual es que en pleno mes de febrero apenas se celebren bodas en el Ayuntamiento. “Este año hemos tenido dos sueltas”, reconoce el técnico. Una cifra que aumenta en primavera, cuando “todas las semanas se celebra alguna”, y que se multiplica los fines de semana de verano. “Si hace falta se abre el salón de plenos el sábado, aunque lo más frecuente es que sean en el Castillo, donde hemos llegado a tener siete bodas el mismo día: tres por la mañana y cuatro por la tarde”. Era el récord, hasta ayer.
El salón de plenos fue escenario en la mañana de ayer de una maratoniana sesión de matrimonios
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