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Juzgado de Instrucción número Dos de Almería abre la vía de los
desalojos en el conflicto de la okupación masiva de viviendas en el
barrio capitalino de Villablanca. El magistrado Jesús Hernández Columna
tomó declaración el jueves a la primera familia okupa citada en este
procedimiento, despiezado en los seis órganos de instrucción del partido
judicial de Almería.
Según fuentes jurídicas, una mujer madre de dos hijos menores de
edad prestó declaración por el allanamiento de un dúplex, actualmente
propiedad de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la
Reestructuración Bancaria, conocida como Sareb o Banco Malo. La vecina
confirmó que se coló en la vivienda a través del sótano y reside
irregularmente en el inmueble, según su testimonio, desde hace cuatro
meses.
La mujer cambió la cerradura y asegura que, aunque sus padres
tienen una vivienda, no abandonará la casa voluntariamente. La negativa
propiciará presumiblemente la petición de medidas cautelares por parte
de la representación legal de Sareb y del grupo de vecinos (propietarios
legítimos) personados en el procedimiento.
Según fuentes judiciales consultadas por LA VOZ DE ALMERÍA, en la
sesión celebrada el jueves estaba citada también otra familia en
circunstancias similares, si bien no se presentó a la citación judicial.
La toma de declaración es sólo un primer paso en una lucha legal
que amenaza con dilatarse en el tiempo. De hecho, las okupaciones en la
Vaguada de Villablanca se remontan a años atrás, cuando la crisis
económica dejó sin vender una parte importante de las viviendas
ofertadas en la zona (a unos 300.000 euros cada propiedad).
El conflicto
El Banco Malo denunció el allanamiento en los inmuebles a su cargo,
más de una veintena, y los jueces de instrucción abrieron diligencias
previas y despiezaron la causa en 18 procedimientos distintos
(inicialmente correspondía al Juzgado de Instrucción número Dos de
Almería).
Los vecinos legítimos han denunciado una situación generalizada
de inseguridad en el residencial, el robo de materiales de zonas
acomodadas y conflictos constantes con los okupas. Propietarios legales y
okupas convertidos en enemigos pared con pared. En este sentido, no
sólo han optado por personarse en el procedimiento judicial sino que
además han solicitado medidas de seguridad ciudadana a la Subdelegación
del Gobierno en Almería.
La Comisaría de la Policía Nacional de Almería realiza controles
preventivos en la zona y ha detallado las condiciones de las viviendas
en un estudio sobre la okupación masiva a disposición de las autoridades
judiciales. La casuística es enorme, desde okupas que pagan alquiler a
otros okupas hasta familias que se han apropiado de varias viviendas a
la vez. La pelota está ahora en el tejado de los jueces.
La okupación masiva en el barrio, despiezada en seis órganos, abre la vía judicial de los desalojos.
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