Así lo han revelado los datos de la primera de las cajas negras, en las que se puede escuchar al piloto llamando a la puerta para que se la abriera el copiloto, algo que no sucedió. Según ha aclarado, se escucha un ruido de respiración hasta el final, lo que indicaría que "el copiloto estaba vivo". Asimismo ha explicado que en los últimos minutos antes de que el avión chocara contra el suelo se escucha al copiloto "respirar con normalidad", lo que indica que seguía vivo y "a priori" no sufriría ningún problema.
Pese a los reiterados golpes del piloto desde fuera, "no se escucha absolutamente nada" en el interior de la cabina, al margen de la respiración, "durante los diez últimos minutos". "Había silencio total", ha subrayado. Robin también ha dicho que en estos momentos "no hay nada que haga pensar en un atentado terrorista" y ha responsabilizado al copiloto, al que ha identificado como Andreas Lubitz, de 28 años, de haber estrellado "intencionadamente" el aparato después de quedarse al mando del mismo tras abandonar la cabina el piloto y ha indicado que estaba vivo hasta que se produjo la colisión contra el suelo
Los datos de las cajas negras señalan que Andreas Lubitz se quedó solo en la cabina y no dejó entrar al piloto
Comentarios
Publicar un comentario